Garantizar la soberanía alimentaria y energética, el agua y la salud de los pueblos. Construir democracia y soberanía de los pueblos desde abajo Defender los bienes comunes y respetar la naturaleza. Afirmar los derechos de las mujeres y la autodeterminación. Respetar la cultura, la espiritualidad y la diversidad del arendizaje... Construir economías basadas en la solidaridad y el trabajo decente. Juventud
EspañolES EnglishEN
Nunca dejes que una buena crisis se desperdicie

La pandemia del Covid-19 ha provocado un amplio debate sobre el tipo de futuro que el mundo debe esperar después de la crisis. Una de las áreas de la vida económica en torno a la cual hay un animado debate es el sistema alimentario mundial. Este documento se centra en la forma en que la pandemia ha puesto de manifiesto la fragilidad del sistema mundial de oferta de alimentos dominado por las empresas y ha demostrado que no es, tal como lo ven la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación y sus organismos aliados, parte de la solución. En el estudio se recomienda que, si bien a corto plazo sería importante prevenir las perturbaciones del comercio mundial para no crear hambre y desnutrición generalizada, es importante iniciar la transformación estratégica del sistema mundial de producción de alimentos con arreglo a las líneas diseñadas para lograr la autosuficiencia y la soberanía alimentarias. Además, insta a que este proceso de transformación se articule con otras alternativas progresistas que traten de ir más allá de la desigualdad, los conflictos, el desarrollo desigual y la desestabilización ecológica engendrados por el capitalismo mundial.

A continuación se presenta este documento (únicamente en inglés) de Walden Bello sobre las oportunidades creadas con la crisis de COVID-19 para la soberanía alimentaria.


Volver